martes, 12 de mayo de 2009

25 años atras, Bogotá , Colombia.

Que feliz estaba con el ascenso que me habían otorgado por ser presto, raudo y veloz en la consecución de mis tareas. A temprana edad, rondaba los 20 años, ya tenía secretaria y a disposición un cierto Budget para gastos de representación ante organismos oficiales a los que debía de tener buenas relaciones, de lo contrario iría en detrimento para las necesidades de la empresa. Reconocimiento social, invitaciones a cierto círculo social y un pequeño nido de amor en la montaña donde invitaba a mis amigas a pasar un fin de semana variado. Decidí por aquella época montarme un negocio de venta de Arepas calientes con chorizo, de un chorizo que era o es delicioso hecho al carbón, esto era en el pueblo, cerca del "nido de amor". Monte la infraestructura e involucre a mi familia para que me echaran una mano, por lo menos en el llevar los bártulos y montarlos en el lugar al que había decidido montar el chiringuito. Fantástico, hasta uniforme mande a hacer para que no perdiese ni un ápice de pulcritud el nuevo negocio. Invertí cierta cantidad de dinero y mucho tiempo, materiales de primera en la preparación de la masa para las arepas y los mejores chorizos de la zona para que el cliente se rechupara los dedos y pidiese mas arepas y.. bueno que vendiese mucho era mi objetivo.
Un par de meses pasaron y finalmente el día de la inauguración del chiringuito en compañía de Harvey mi hermano, nuestra madre y la ayuda de un campesino vecino y su mula que vivía 200 metros mas allá de la casita "Nido de Amor" nos echo una mano para bajar desde la casita "Nido de Amor" hasta el pueblo con los bártulos ycon el sufrimiento que esto conllevaba pues eran tantas cosas que todos íbamos atareados y sudando como sudan los pies de bebe, ósea una barbaridad, hasta finalmente llegar, a el punto X.
Empezamos a montar el chiringuito, que si el uniforme, que si el carbón no enciende, que los refrescos, etc. por fin después de un par de horas desde que salimos del "Nido de Amor" teniamos las 6 primeras arepas y los 6 primeros chorizos, listos para comer...
... no se acercaba nadie a comprar, nos miraban de lejos, quien sabe que pensaban al ver a dos mendas con uniforme de grandes lunares blancos y amarillos haciendo lo imposible para que las arepas se mantuvieran calientes y los chorizos que no se resecaran y no estuvieran duros como piedras... pasaron los minutos, la primera media hora, a los 50 minutos se acerco un joven y su padre a comprar una arepa con chorizo. De las 6 arepas con chorizos, quedaban 2, una que compraron estos clientes y que se la llevaron después del primer bocado a el cubo de basura mas cercano, eso lo vio mi madre. El resto me las fui comiendo yo y mi hermano pues estaban quemadas de tanto fuego y los chorizos habían perdido su gracia, pues el fuego los dejo secos, raquíticos y ennegrecidos.
Cerramos el chiringuito inmediatamente y como regalo a nuestro esfuerzo con el dinero de la venta hecha, nos compramos fresas con nata para los tres.
De ahí en adelante podéis imaginar como subimos de nuevo hasta la casita, todo aquello que habíamos bajado, con el pensamiento acalorado y con una cosa en mente fija, "Que ya podía bajar el diablo y su puta madre a montar el chiringuito y que ni así volvería hacer yo el gilipollas de vender arepas con chorizo allí en ese lugar X", por lo menos, tuve esa experiencia, vaya que experiencia.

Asi que me olvide pronto de las arepas y ...

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